Las empresas son organizaciones que se constituyen de acuerdo a una actividad económica definida inicialmente, la misma se transforma a través de una serie de procesos donde se añade valor y al final se obtiene un producto terminado o bien, un servicio según corresponda.

Ahora bien, en cualquier empresa indistintamente del objeto para el cual fue constituida, se necesita tomar decisiones que marcarán su impacto financiero y permanencia en el mercado. Estas decisiones vienen dadas por cifras que se extraen de Los Estados Financieros, los cuales se elaboran compilando datos o información generada en los departamentos o secciones de contabilidad de cada empresa, lo que comúnmente se le conoce como balances.

Según conceptos, la contabilidad se define como una técnica que comprende pasos concatenados para el proceso que involucra un registro, la clasificación de las cuentas y el resumen de estos datos de manera confiable. Expresado en términos monetarios, en los cuales esas operaciones y eventos son de carácter financiero y tributario que permiten la interpretación de los resultados obtenidos.

Posteriormente, el proceso contable establece una serie de etapas para poder elaborar los Estados Financieros, los cuales servirán de insumo para acertadas tomas de decisiones empresariales.

En primer lugar, se debe registrar toda esta información en los Libros  Contables (Diario, Mayor, Inventarios, Auxiliares) para, consecutivamente extraer los datos monetarios y preparar un informe denominado Balance de Comprobación donde estarán todas las cuentas que forman parte del Libro Mayor y que están referidas a toda su actividad económica.

Seguidamente, partiendo del Balance de Comprobación se preparar Los Estados Financieros Básicos, los cuales son informes que recopilan la información contable, los mismos son:

  1. Estado de Resultados: Comprenden las cuentas nominales de la empresa, es decir, las de ingresos y gastos. Este informe permite medir el resultado de todas las operaciones en el ejercicio económico que se refiere generalmente a un año en la determinación de una utilidad o pérdida.
  2. Estado de Situación o Balance General: Preparado con las cuentas reales de activo, pasivo y capital, mide los bienes que posee la compañía, las deudas que tiene con terceros, el aporte y gestión de sus propietarios.
  3. Estado de Flujo del Efectivo: Evalúa el proceso de comportamiento de los recursos de efectivo de la empresa de acuerdo a sus actividades operativas, de inversión y de financiamiento.
  4. Estado de Cambios en el Patrimonio: Establece las variaciones de los elementos constitutivos del patrimonio.

Consecutivamente, es de vital importancia que el proceso contable sea llevado por expertos en el área para que, de esta manera, los informes financieros como lo son los Estados Financieros sean confiables, razonables, objetivos, representativos y de acuerdo a la realidad económica y financiera de la empresa. Todo esto permitirá a los directores, socio y dueños de las empresas tomar las decisiones más apropiadas para la gestión empresarial y que ubicarán a la organización en la cúspide del éxito.

Asimismo, para tomar decisiones partiendo de los Estados Financieros Básicos deben aplicarse unas razones o índices financieros que permiten evaluar e interpretar sus elementos para realizar proyecciones y establecer comparaciones de varios ejercicios económicos.

Las razones financieras que intervienen en el proceso de toma de decisiones dentro de la empresa son las siguientes:

  • Razones de liquidez: Son las que permiten definir la capacidad de pago que posee la compañía a corto plazo, en relación al dinero en efectivo del cual dispone para cumplir con sus obligaciones.
  • Razones de endeudamiento: Estos son indicadores que interpretan la realidad de la deuda relativa de la compañía.
  • Razones de rentabilidad: Permiten establecer la destreza financiera que posee la organización para producir utilidades.
  • Razones de actividad: Definen la eficiencia de la empresa para la operatividad y aprovechamiento en la administración de sus activos.

Del mismo modo, la toma de decisiones en la empresa es todo un proceso analítico que busca el crecimiento permanente de la oferta de sus productos o servicios, aumento significativo de sus clientes y expansión geográfica, de allí la importancia de unos Estados Financieros fidedignos que permitan la materialización de las decisiones más acertadas en función de un giro económico exitoso.

Todo lo señalado, al determinar el resultado de los estados financieros, se debe ajustar para definir finalmente la renta líquida imponible, esto último será la base para calcular el impuesto anula que debe pagar o bien si es un resultado negativo lo que la empresa recibirá por concepto de devolución en la declaración anual de renta.

Personalmente soy un convencido que este ejercicio se debe realizar a lo menos en tres oportunidades durante el año, a esto se le llamara pre-balance, el cual puede mostrar un resultado parcial de la situación financiera y tributaria de la empresa.

Bajo esto último, podrán los socios y dueños de la compañía proyectar e manera correcta el resultado  final que se aproxima, si el resultado es aún bajo podrás tomar decisiones para buscar herramientas y así poder llegar a un valor final que sea lo que necesitan los dueños para futuros proyectos, entre otras cosas, evaluar la actual realidad y buscar mecanismo para las mejoras.

Por tanto, si el resultado parcial no es el conveniente, deben activar un mecanismo llamado planificación de los impuestos y esta debe ser de manera correcta y profesional, siempre dentro del marco legal y en base a Los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados.

Finalmente es de vital importancia realizar pre-balances durante el año para comenzar a medir resultados parciales y llegar al final de periodos con una utilidad necesaria para seguir en la senda del éxito de tu empresa.

Juan Pablo Pino

Contador Auditor

Planificador Tributario